1188











La Fatiga de Elegir: Cómo la Abundancia Digital Nos Está Cansando el Cerebro

Vivimos en la era de la abundancia. Puedes ver miles de películas, escuchar millones de canciones, comprar cualquier producto en segundos. Y sin embargo… estás cansado. No sabes qué serie empezar. Tienes listas eternas de reproducción que no tocas. ¿Por qué tener tanto nos deja sintiéndonos tan vacíos?

Este artículo explora un fenómeno conocido como “fatiga de decisión”, una sobrecarga silenciosa que nos afecta más de lo que creemos —especialmente en el entorno digital.

Demasiadas Opciones, Demasiado Poco Tiempo

El término decision fatigue fue popularizado por el psicólogo Roy Baumeister. La idea es simple: cuanto más decisiones tomamos al día, más se desgasta nuestra capacidad de elegir con claridad. ¿Y qué hacemos todo el día online? Elegimos.

  • ¿Qué video ver?

  • ¿Qué titular leer?

  • ¿Qué filtro usar?

  • ¿Qué emoji poner?

  • ¿Qué historia ignorar?

Cada microdecisión consume energía mental. Y esa energía no es infinita.

La Paradoja de la Elección

Barry Schwartz lo explicó bien en su libro The Paradox of Choice: tener muchas opciones no siempre es liberador. A menudo, es paralizante. Elegir entre 40 tipos de leche vegetal no te hace más libre. Te hace más ansioso.

Aplicado a lo digital, esto explica por qué a veces terminas viendo videos repetidos en YouTube o navegando sin rumbo en Netflix durante media hora… para luego no ver nada.

Scroll, Scroll, Burnout

Las redes sociales también nos exprimen con decisiones constantes: ¿Me gusta? ¿Lo comparto? ¿Contesto? ¿Lo ignoro? ¿Lo denuncio? ¿Lo dejo para después?

Esto no solo agota —puede hacer que posterguemos decisiones reales. Si estás saturado de opciones virtuales, tomar decisiones importantes en tu vida personal o profesional se vuelve mucho más difícil.

El Placer de lo Curado (y lo Limitado)

Por eso han vuelto los resúmenes, los newsletters, las playlists hechas por humanos. El curador digital ha resurgido como figura clave. Alguien que reduce el universo y te da solo lo esencial.

Y por eso también, a veces preferimos lo “analógico”: un libro físico, una radio con una sola emisora, una película en cine sin botón de “pausa”. Nos da alivio.

Conclusión: Menos Opciones, Más Paz

No se trata de rechazar la abundancia digital. Se trata de entender que más no siempre es mejor.
A veces, elegir menos es una forma de cuidar la mente.

Quizás la verdadera libertad digital no sea tener acceso a todo, sino saber cuándo decir: “Esto es suficiente”.