Hay momentos en la cultura pop que se quedan congelados en el tiempo. GIFs eternos. Reacciones que sobreviven más que temporadas completas. Y dentro del universo de RuPaul's Drag Race All Stars 2, pocos instantes han sido tan repetidos como el supuesto “face crack” de Jaremi Carey — conocido en ese entonces como Phi Phi O’Hara — durante el episodio cinco, “Revenge of the Queens”.
Con el décimo aniversario de All Stars 2 acercándose en agosto (sí, han pasado diez años… respira), Jaremi decidió aclarar algo que para muchos fans es canon: según él, nunca existió tal “face crack”. El momento en cuestión ocurre cuando las reinas eliminadas regresan para su Ru-venganza y la cámara captura su reacción al verlas al otro lado del espejo del werk room. Internet hizo lo suyo. El clip se volvió viral. La narrativa quedó sellada.
Pero ahora, una década después, Jaremi insiste en que el contexto fue completamente distinto.
En respuesta a un post en X que celebraba “el face crack del siglo”, explicó que detrás de cámaras llevaba más de una hora esperando entre el escenario y ese momento, y que ya sospechaba que traerían de vuelta a las concursantes eliminadas. Es decir, su expresión no fue sorpresa devastadora, sino más bien un “ya veía venir este giro”.
Y si algo deja claro su tono, es que estaba agotado. Literalmente “OVER it”, como respondió a un fan. Ese instante —según él— marcó el punto en el que decidió que ya estaba hecho con el show. Habló de favoritismos evidentes y manipulación, palabras fuertes que reavivan debates antiguos sobre edición, narrativa y construcción de villanas en reality shows.
También aclaró otro detalle importante: no “leyó” a las demás reinas como muchos recuerdan. Afirma que simplemente repitió críticas que los jueces ya habían hecho, en un intento estratégico de exponer lo que él percibía como hipocresía. Con el paso de los años, otras concursantes de la temporada —incluida Detox— han comentado que la edición no mostró todo el panorama.
Tras la emisión de All Stars 2, Jaremi anunció que dejaría el drag como ocupación principal y, en gran medida, se desconectó del fandom de Drag Race. Su relación con la franquicia quedó marcada por la experiencia. Sin embargo, el fallecimiento de Jiggly Caliente en abril de 2025 añadió una capa emocional distinta a su regreso ocasional a la conversación pública. Más allá de lo que mostrara el especial de reunión, Jiggly fue una hermana real de la temporada 4, y su partida inevitablemente reconfiguró memorias y vínculos.
Hoy, lejos del nombre Phi Phi O’Hara, Jaremi se ha reinventado por completo como streamer y creador de contenido digital. Mantiene una comunidad sólida en Twitch y cientos de miles de seguidores en Instagram y X. No es la narrativa de la villana que muchos recuerdan; es la de alguien que tomó distancia, reconstruyó su identidad pública y volvió —aunque sea esporádicamente— a reclamar su versión de la historia.
Diez años después, el “face crack” sigue viviendo en memes y compilaciones. Pero como suele pasar con los realities, lo que vemos en pantalla rara vez es toda la verdad. Y quizás esa sea la categoría real: edición vs. experiencia.
