Mariah Carey une lo clásico y lo espiritual en un momento histórico de los Juegos Olímpicos

 

Hay actuaciones que no solo se ven, se sienten. Y eso es exactamente lo que ocurrió cuando Mariah Carey se presentó en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, regalándonos un momento tan inesperado como emocionante.

Mariah Carey interpretó un medley de “Nel blu dipinto di blu” y “Nothing Is Impossible” en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026.

La elección del repertorio no pudo ser más simbólica. “Nel blu dipinto di blu”, el clásico italiano conocido mundialmente como Volare, evocó esperanza, libertad y celebración, valores profundamente ligados al espíritu olímpico. Escuchar esta canción en la voz de Mariah fue como tender un puente entre generaciones, culturas y estilos musicales.

Por otro lado, “Nothing Is Impossible”, uno de los temas más personales de su carrera, añadió una dimensión emocional y casi espiritual al momento. El mensaje es claro: creer en uno mismo, superar límites y no rendirse jamás. Justo lo que representan los atletas que pisan el escenario olímpico después de años de sacrificio.

Personalmente, me pareció una combinación brillante. Mariah no solo mostró su capacidad vocal, sino también su inteligencia artística al unir una canción universal con una pieza profundamente ligada a su historia personal.

En una noche llena de símbolos y emoción, esta actuación quedó como uno de esos momentos que se recordarán durante años. Porque cuando la música y el significado se encuentran, el espectáculo se vuelve eterno.