La empresa de entretenimiento Live Nation Entertainment llegó a un acuerdo con el United States Department of Justice para resolver la demanda antimonopolio que buscaba forzar la separación de su negocio de conciertos y su plataforma de venta de entradas Ticketmaster.
Como parte del acuerdo, Live Nation aceptó pagar 280 millones de dólares en sanciones civiles que serán distribuidas entre los estados que participaron en la demanda. Además, la compañía enfrentará nuevas restricciones en sus contratos exclusivos de venta de boletos, una práctica que había sido señalada por limitar la competencia en la industria de los eventos en vivo.
Las nuevas condiciones permitirán que más recintos tengan libertad para trabajar con plataformas rivales como SeatGeek y StubHub, lo que podría abrir el mercado a más opciones para promotores y fans al momento de comprar entradas para conciertos y espectáculos.
Aun así, el acuerdo no obliga a todos los estados a aceptarlo. Aquellos que lo deseen podrán rechazar el pacto y continuar con demandas individuales contra Live Nation, lo que significa que la batalla legal en torno al dominio de la compañía en el mercado de boletos aún podría continuar en algunos tribunales.
