
El cambio al horario de verano reducirá el domingo a 23 horas en Norteamérica
El horario de verano comenzará mañana por la madrugada en la mayor parte de Norteamérica. A las 2:00 a. m., los relojes deberán adelantarse una hora, pasando directamente a las 3:00 a. m. Este ajuste significa que el domingo tendrá solo 23 horas en lugar de las habituales 24.
El cambio forma parte del sistema conocido como Daylight Saving Time, una práctica utilizada en varios países para aprovechar mejor la luz natural durante los meses más cálidos del año. Al adelantar los relojes, el amanecer y el atardecer ocurren más tarde en el día, lo que permite tener más horas de luz por la tarde.
En regiones como United States y Canada, millones de personas deberán ajustar manualmente algunos relojes antes de irse a dormir el sábado por la noche, aunque muchos dispositivos electrónicos, como teléfonos inteligentes y computadoras, realizan el cambio automáticamente.
Este ajuste también significa perder una hora de sueño para quienes siguen el horario local. Sin embargo, el beneficio llega en forma de tardes más largas y luminosas durante la primavera y el verano.
El horario de verano se mantendrá durante varios meses y finalizará en otoño, cuando los relojes volverán a retrasarse una hora para regresar al horario estándar. Aunque el cambio ocurre durante la madrugada y suele pasar desapercibido, su efecto se nota al día siguiente, cuando el calendario marca un domingo ligeramente más corto de lo habitual. ⏰🌅



